Un primo de su difunto esposo Victor Urdaneta, llamado "El Flaco" Romero, era muy jodedor y un día llega en la noche a buscar a Belford para ir a beber, en uno de los bares del sector.
Belford ya estaba acostado y "El flaco " toca la puerta.
Belford no responde.
"El flaco" insiste con la puerta.
No hay respuesta.
"El flaco" se asoma por una ventana y ve a Belford acostado, vuelve a la puerta y le grita con voz profunda:
"Belford, abre la puerta.....".
Belford pregunta: "¿Quien es ?".
"El flaco" responde: "la muerte......".
Y Belford contesta con ese español machucao: "Mi no estar, mi no estar".
Rafael Rangel
Anécdota de la profesora Josefa López de Urdaneta